Consejos para los padres
Mojar la cama resulta desconcertante para los padres y para los niños afectados, y puede poner a prueba la paciencia hasta de los padres más calmados, en especial si uno piensa que está haciendo todo lo que puede para ayudar a su hijo a controlar el problema.
La angustia de un niño, las sábanas húmedas y las interrupciones del sueño pueden amargar la noche a cualquiera, incluido un progenitor que tal vez ya se sienta abrumado por las exigencias de la paternidad.
No obstante, es esencial que tu hijo no perciba su frustración, ya que podría hacer que se sintiese fracasado, lo cual convertiría un problema físico en un problema también emocional. He aquí algunos consejos que te ayudarán a controlar mejor la situación: