Consejos para papás y mamás

Recomendaciones contra la incotinencia

Habiendo experimentado de forma reciente la angustia y las perturbaciones que pueden provocar el proceso de que tus hijos dejen el pañal, si tu hijo sigue mojando la cama por las noches puede ocurrir que te sientas desanimado y preocupado.

Los accidentes durante la noche interrumpen el sueño tanto de los hijos como de los padres y pueden perturbar la calma del hogar. Es importante enfrentarse a esto de la manera correcta para que no se convierta en un tema más grave. Aquí tienes algunos consejos que te ayudarán:

No tengas unas expectativas demasiado ambiciosas

Es muy normal que los niños de hasta 5 años no consigan controlar del todo las ganas de hacer pis durante la noche. De hecho, uno de cada cuatro niños de entre 4 y 5 años siguen mojando la cama. Tu hijo está todavía aprendiendo cómo permanecer seco toda la noche, y puede que por diferentes motivos le lleve algo más de tiempo que la media, no desesperes es sólo cuestión de tiempo.

Estate preparado

Tener las provisiones necesarias por si surge un pequeño accidente como por ejemplo un pijama de repuesto, unas sábanas limpias, una toalla y un par de DryNites®, te ayudará a estar preparado en cualquier momento para reaccionar de forma rápida y sin que se monte el caos. Además, DryNites® Bed Mats están diseñadas específicamente para ajustarse a la cama de forma discreta y proporcionar una protección que te permitirá estar mucho más tranquila durante las noches, sin preocuparte porque tu hijo pueda mojar el colchón.

Establece una rutina

Al igual que durante el proceso de dejar el pañal, establecer una rutina ayudará a tu hijo a superar sus problemas de mojar la cama por las noches. Asegúrate de que esta rutina incluye, entre otras cosas, un baño entretenido, una cena tranquila, algo de tiempo para disfrutar con la familia… y que esta secuencia de cosas se repita de forma similar todas las noches en los momentos previos a irse a la cama.

Cuida también de ti mismo

Busca tiempo para descansar y relajarte cuando puedas. La falta de sueño y el estrés que te puede provocar la preocupación por la situación de tu hijo no te ayudarán a afrontar este tema de una manera óptima. Así que cuida de ti misma igual que lo haces con tu pequeño.

Habla del tema

Es muy bueno que te desahogues hablando de lo que te preocupa; compartir tus sentimientos y tus frustraciones te ayudará mucho. Incluso abriéndote a otras madres y contándoles lo que te pasa puede que descubras que ellas se encuentran en la misma situación que tú y podéis aconsejaros mutuamente.